Esta opción está pensada para equipos que ya han seleccionado un silenciador de venteo o una cabina hermética y necesitan apoyo en la instalación y ajuste fino. No se trata de un servicio de diseño desde cero, sino de acompañamiento en terreno para verificar que las juntas estancas, los paneles fonoabsorbentes y las salidas de ventilación silenciosa queden montados según el cálculo modal original. Se revisan puntos críticos como la alineación de bridas, el sellado de penetraciones y la medición de atenuación en bandas de 63 a 250 Hz. El objetivo es que el sistema entregue los valores de aislamiento previstos sin tener que rediseñar componentes. Incluye una visita técnica de dos jornadas y un informe de verificación con lecturas de sonómetro.
Resultados medidos en dB, no promesas. Cada testimonio describe una intervención real sobre turbocompresores, silenciadores de venteo o cabinas herméticas.
Instalamos una cabina hermética para un turbocompresor de 8 MW. La frecuencia modal de 125 Hz se redujo 28 dB. El equipo pasó de 108 dB(A) a 80 dB(A) en sala de operación. Llevamos seis meses sin ajustes.
Jesús Mateo, ingeniero de plantaLos silenciadores de venteo que diseñaron para nuestros compresores centrífugos bajaron el pico de 115 dB(A) a 82 dB(A) en la descarga. La brida de conexión coincidió exactamente con la nuestra. Sin adaptaciones.
Juan José Arellano, jefe de mantenimientoNecesitábamos una barrera fonoabsorbente que soportara 80 °C y aceite en suspensión. La solución multicapa con lana mineral y membrana viscoelástica lleva dos años en servicio. La atenuación medida en 250 Hz es de 32 dB.
Srita. Amanda Madera, responsable de seguridad industrialRevisamos tres proveedores antes de elegir Musicredbox. Solo ellos presentaron un cálculo modal previo con frecuencias propias del recinto. La cabina sellada redujo el ruido de fondo de 98 dB(A) a 68 dB(A) en la sala de control.
Magdalena Álvarez, gerente de proyectosEl silenciador reactivo que instalamos en la línea de venteo de un compresor alternativo eliminó el silbido de 2 kHz. La presión sonora pasó de 112 dB(A) a 79 dB(A). La contrapresión se mantuvo dentro del límite de 0.3 bar.
Tomas Morales Segundo, supervisor de operaciones